Alvaro Jana

Aprobar el TPP es lo coherente

Álvaro Jana Abogado y Ex director general de Direcon Chile

Por: Alvaro Jana | Publicado: Jueves 31 de marzo de 2016 a las 04:00 hrs.
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A comienzos del mes de febrero de este año el canciller Heraldo Muñoz, en representación de Chile, suscribió el Acuerdo de Asociación Transpacífica o TPP. El gobierno de la Presidenta Bachelet hizo lo correcto al continuar con la negociación de este tratado. De igual manera, el Presidente Piñera y su gobierno hicieron lo correcto al decidir seguir adelante con esta iniciativa originalmente impulsada por el gobierno anterior de la Presidenta Bachelet a pesar de las fuertes y constantes críticas posteriores, principalmente planteadas por sectores y parlamentarios de la Nueva Mayoría. Incluso y paradójicamente por la propia Presidenta Bachelet.

Dejando a un lado la procedencia de la crítica del secretismo acusado por varios en esta negociación, en lo sustantivo el cuestionamiento principal estuvo en afirmar que Chile no ganaba nada con el TPP y que por el contrario, era la vía utilizada por Estados Unidos para renegociar a su exclusivo beneficio las áreas más relevantes del tratado de libre comercio suscrito con Chile, esto es, las inversiones, el medio ambiente y lo laboral, la propiedad intelectual y los mecanismos de solución de controversias. Se proclamó entonces que en el TPP Chile no podría ir más allá de este acuerdo bilateral.

Es un hecho que el actual gobierno heredó una negociación en curso con los intereses de Chile adecuadamente resguardados en los asuntos determinados como sensibles que precisamente, en su mayoría, dicen relación con las áreas mencionadas. Es decir, heredó una negociación con estos aspectos aún abiertos y sujetos a discusión. Sin embargo, también es un hecho que ningún país negocia un acuerdo comercial para terminar exactamente igual en las materias que más le interesan. Por lo mismo, el haberse siquiera pensado que el TPP no implicaría ciertas mejoras o ganancias para Estados Unidos por sobre lo existente en sus tratados bilaterales con Chile y otros países TPP, era simplemente ilusorio y contrario a la lógica más elemental de cualquier tratado internacional. En condiciones pacíficas, ningún país acepta o pide ser parte de una negociación sin asumir que todos los partícipes ganarán más que lo pierden al ser parte de un acuerdo.

Incuestionablemente, ser del club de países TPP es algo virtuoso para Chile desde el punto de vista de la política internacional. Luego la pregunta es si el balance de este mega acuerdo en lo comercial y en lo regulatorio también es positivo para Chile y todo indica que lo es a la luz de los textos finales. En el corto pero especialmente en el mediano y largo plazo, Chile y los chilenos ganaremos por estar entre los miembros fundadores del TPP, hasta ahora, el tratado comercial más ambicioso, moderno y comprensivo que se haya logrado entre 12 tan diversos.

La invitación entonces es a que los actuales parlamentarios revisen este tratado de libre comercio seria y desprejuiciadamente pero por sobre todo siendo coherentes con la política comercial que Chile y sus sucesivos gobiernos y Congresos han sabido mantener y respetar durante los últimos 30 años. Esa coherencia necesariamente conlleva su aprobación.

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